Quijanos en Arenas de Iguña


Según Mateo Escagedo Salmón "Los Quijanos son buenos hidalgos del Valle de Buelna de donde pasaron a Iguña"

 

Consta en el exp, de Calatrava de don Tomás Díaz de Liaño, n. Somahoz, 1694 (véase Liaño) nieto de doña Catalina Sáinz de Quijano, n. Los Corrales, y nieto materno de dona Maria de Quijano y Velarde n, Villasuso de Cieza. Dicen los informantes: «Son unas casas que tienen al lado izquierdo de la puerta una torre alta de cuatro esquinas, de piedra labrada de cantería, y en lo bajo tiene dos ventanas pequeñas como troneras y en lo alto una ventana en medio de mediana y sobre ella otra más pequeña y tres almenas en lo alto por la parte que mira a la calle, y tiene en las dos esquinas dos escudos de armas de piedra embutidos en ellas y ambos son de la forma siguiente: en el cuartel del escudo de la mano derecha una puente con un río debajo y encima un castillo o torre, en el cuartel de la mano izquierda en el primer tercio un pino a la mano derecha, y a la mano izquierda del pino tres flores de lis, y en el tercio del escudo de la mano izquierda de abajo dos bandas y luego al lado derecho de la dicha torre tiene una puerta de arco grande de piedra con cinco almenas y por ambos lados tiene cerca muy grande de piedra, que es una huerta y tierra de pan llevar»

Vivía en la casa don Manuel de Ceballos, pero la casa le pertenecía a su esposa doña Lucrecia de la Rasilla y Rivero, prima segunda del pretendiente, como biznietos de don Juan García de la Rasilla y Arce, del que fue la casa, que fue padre (sic) de doña Catalina Sáinz de Quijano, abuela paterna del pretendiente.


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