Padrón de Anievas del Marqués de la Ensenada.


                                                                   Balle o Lugar de Anievas.

En el lugar de Anievas a treinta días del mes de Abril de mil setecientos cincuenta y tres, comparecieron ante su Merced, Don Francisco Collantes, Alcalde ordinario, Juan Gutiérrez de Liaño, José del Castillo, Juan Gómez, Román de Santibáñez, Francisco Bentura de Collantes, Domingo Díaz de Villegas y Santiago Rodríguez, regidores que componen su Ayuntamiento; Don Juan de Collantes, Don Juan de Quevedo, Manuel García y Juan Gutiérrez, peritos nombrados para responder al interrogatorio, de los cuales y cada uno de por sí, y a presencia de Don Juan de Quevedo, Cura Beneficiado de este dicho lugar, su merced tomó juramento por Dios Nuestro Señor y a una señal de cruz, que hicieron en toda forma de derecho, y so cargo de él, prometieron decir verdad en lo que supieren y les fuere preguntado. Y siéndolo por el interrogatorio de la letra A, que se les leyó, a cada una de sus preguntas respondieron lo siguiente.

Los ocho Alcaldes Regidores y Peritos después de haber jurado, por Dios Nuestro Señor y a una señal de cruz de decir toda verdad de lo que supieren y les fuere preguntado por el nominado Interrogatorio de la letra A, respondieron a cada una lo siguiente.

"1. Cómo se llama la Población."

1ª. A la primera pregunta, dijeron llamarse este pueblo Anievas, el que se compone de cuatro barrios, es a saber: Cotillo, Barrio de Palacio, Villasuso y Calga.

"2. Si es de Realengo, u de Señorío; a quién pertenece, qué derechos percibe, y cuanto producen."

2ª. A la pregunta segunda, dijeron es de Señorío y pertenece al Exmº señor Duque del Infantado, a quien contribuye el Común, por razón de alcabálas, con novecientos noventa y nueve reales.

"3. Qué territorio ocupa el Término, cuanto de Levante a Poniente, y de Norte a Sur: y cuanto de circunferencia, por horas, y leguas: qué linderos, o confrontaciones; y qué figura tiene, poniéndola al margen.

3ª. A la pregunta tercera, dijeron que el término de este lugar, ocupa desde el aire Cierzo al Solano media legua, desde el Ábrego al Regañón tres cuartos de legua, y de circunferencia dos leguas y media. Confronta por un lado, que es el aire Cierzo, término del Valle de Buelna, por Solano, término del Valle de Toranzo, por Ábrego y Regañón, término del Valle de Iguña.

"4. Qué especies de tierra se hallan en el Término; si de regadío, y de secano, distinguiendo si son de hortaliza, sembradura, viñas, pastos, bosques, matorrales, montes, y demás, que pudieran haber, explicando si hay algunas que produzcan mas de una cosecha al año, las que fructificaren solo una, y las que necesitan de un año de intermedio de descanso."

4ª. A la pregunta cuatro, dijeron que en este término todas las tierras y prados que comprende, como las cortas huertas y huertos, son todas de secano, ninguna de regadío, siendo anuales en su fruto, y no las hay que produzcan dos frutos al año. Que este término comprende parte de tierra yerma, en páramo por naturaleza, y reducido aprovechamiento de pastos para los ganados de este común; un monte de roble alto, llamado el Acebal, el que ocupará trescientos carros, confronta por un lado, que es el Cierzo, término del Valle de Toranzo, y por los demás aires, término de este Concejo.

Otro monte de roble alto, llamado Los Pernales, el que ocupará doscientos carros; por Cierzo, término de este lugar, por Solano término del Valle de Toranzo, por Ábrego y Regañón, término del Valle de Iguña. De los que dijeron, se cortaría en cada un año, trescientos carros de leña para el consumo de sus vecinos.

Y, aunque no hay costumbre en práctica de venderse, dijeron que, llegado el caso, valdría cada un carro, puesto en el centro del pueblo, un real. Y por lo respectivo a las maderas, que se han cortado para la fábrica real del Rey Nuestro Señor, respondieron que, no obstante suceder esto después de muchos años, les había valido cuatrocientos reales.

"5. De cuantas calidades de tierra hay en cada una de las especies que hayan declarado, si de buena, mediana, e inferior."

5ª. A la pregunta cinco, dijeron que las tierras que llevan declarado, las hay de primera, segunda y tercera calidad, y lo mismo por lo tocante a prados segaderos. Y por lo respectivo a huertos para hortaliza, son en su especie todos de primera calidad.

"6. Si hay algún plantío de árboles en las tierras que han declarado, como frutales, moreras, olivos, higueras, almendros, parras, algarrobos, &c."

6ª. A la pregunta sexta, dijeron, que en este término, no hay plantíos de árboles frutales ni silvestres, por lo correspondiente a Tierras de Pan Llevar, pero en el centro del pueblo, fuera de él y en los cortos huertos, hay manzanos, castaños, nogales y perales.

"7. En cuales de las tierras están plantados los árboles que declaren."

7ª. A la séptima pregunta, dijeron tienen respondido en la anterior.

"8. En qué conformidad están hechos los plantíos, si extendidos en toda la tierra, o a las márgenes; en una, dos, tres hileras; o en la forma que estuvieren."

8ª. A la octava, dijeron tienen evacuado su contexto.

"9. De qué medidas de tierra se usa en aquel pueblo; de cuántos pasos, o varas Castellanas en cuadro se compone: qué cantidad de cada especie de granos, de los que se cogen en el término, se siembra en cada una."

9ª. A la pregunta nueve, dijeron que la medida de que se usa en este pueblo es la de carros, por lo respectivo a las Tierras de Pan llevar, y este se compone de setenta varas en cuadro. Y en tanto a prados obrero, y este se compone de doce carros, y cada uno de estos a las mismas sesenta varas Castellanas. En el carro de primera calidad (que sin intermisión se siembran de maíz y alubias), lleva de esta especie un puño, y de aquella un maquilero. Que setenta y dos maquileros componen una fanega de Castilla y cuatro celemines de este País. En el carro de tierra de segunda calidad, que sin intermisión se siembra igual que el anterior, lleva la misma cantidad de dichas especies. En el carro de tercera calidad, que un año se siembra de maíz y alubias y otro de trigo, lleva de aquella especie un maquilero y un puño y de esta seis maquileros.

"10. Qué numero de medidas de tierra habrá en el término, distinguiendo las de cada especie, y calidad: por ejemplo: tantas fanegas, o el nombre que tuviese la medida de tierra de sembradura de la mejor calidad; tantas de mediana bondad, y tantas de inferior ; y lo propio en las demás especies que hubieren declarado."

10ª. A la décima pregunta, dijeron que no pueden expresar con certeza las medidas de tierra de cada especie y calidad que el término contiene, sin hacer un puntual reconocimiento, por lo que se remiten a los memoriales, en los que anotarán cuales quiera faltas que tengan.

"11. Qué especies de frutos se cogen en el término."

11ª. A la undécima pregunta, dijeron que las especies de frutos que se recogen en los términos de este, son: trigo, maíz, alubias, castañas, nueces, manzanas y peras.

"12. Qué cantidad de frutos de cada género, unos años con otros, produce, con una ordinaria cultura, una medida de tierra de cada especie, y calidad de las que hubiere en el término, sin comprender el producto de los árboles que hubiere."

12ª. A la pregunta duodécima, dijeron que un carro de tierra Huerto, que sin intermisión se planta de hortaliza, produce en cada un año doce reales vellón. Que un carro de tierra labrantía de segunda calidad, fructifica en cada un año seis celemines de Castilla de maíz y alubias. Y que un carro de tierra de tercera calidad, produce anualmente de trigo dos celemines castellanos, y de maíz y alubias, cuatro celemines así bien castellanos. El obrero de prado de primera calidad, produce en cada un año treinta y seis colonos. El obrero de prado de segunda calidad veinte y cuatro colonos y el de tercera calidad diez y ocho colonos de hierba.

"13. Qué producto se regula darán por medida de tierra los árboles que hubiere, según la forma en que estuviese hecho el plantío, cada uno en su especie."

13ª. A la pregunta décima tercia, dijeron la tienen evacuada, pero a los que dejan declarados, consideraron de utilidad anual, a cada uno medio real.

"14. Qué valor tienen ordinariamente un año con otro los frutos que producen las tierras del término, cada calidad de ellos."

14ª. A la décima cuarta pregunta, dijeron que los precios que regularmente se venden las especies que en él se recogen, es la fanega de trigo diez y ocho reales, la de maíz y alubias doce reales, la de castañas seis reales, el colono de hierba un real.

"15. Qué derechos se hallan impuestos sobre las tierras del término, como Diezmo, Primicia, Tercio-Diezmo, u otros; y a quién corresponden."

15ª. A la décima quinta pregunta, dijeron que los derechos impuestos sobre las tierras de este lugar, solo es el diezmo, de lo que en la Parroquia de San Andrés, son llevadores la una parte de tres, la Dignidad Arzobispal de Burgos, y las dos restantes, el Cabildo de este. Y en la Parroquia de Santa Eulalia, se hacen tres partes, las que perciben, una la referida Dignidad Arzobispal de Burgos, la otra el Monasterio de Santo Domingo de Silos y la restante, el religioso que ejerciese el oficio de Cura en la dicha Parroquia de Santa Eulalia, sin que en este lugar se paguen las primicias. Y dichos diezmos no se han conocido en arriendo.

"16. A qué cantidad de frutos suelen montar los referidos derechos de cada especie; o a qué precio suelen arrendarse, un año con otro."

16ª. A la décima sexta pregunta, dijeron que la cantidad de frutos, que suelen montar un año con otro, deducido por un quinquenio de diezmo, es, en la Parroquia de Santa Eulalia, de maíz treinta y nueve fanegas, de trigo cuatro fanegas y media, de alubias, quince celemines castellanos y de castañas fanega y media, cuyas certificaciones, dijo Don Juan de Quevedo estaba pronto a dar.

"17. Si hay algunas minas, salinas, molinos harineros u de papel, batanes, u otros artefactos en el término, distinguiendo de qué metales, y de qué uso, explicando sus dueños, y lo que se regula produce cada uno de utilidad al año."

17ª. A la pregunta décima séptima pregunta, dijeron que en los términos de este, hay los molinos harineros siguientes. Primeramente uno de Domingo Rodríguez, vecino de este, de una rueda, fundado sobre las aguas de Pedregüela, el que muele seis meses al año y le administra su dueño. Y consideraron dejarle de útil cuarenta y cinco reales en cada un año. Otro de Juan Gutiérrez de Liaño, de una rueda, fundado sobre las aguas que el anterior y muele seis meses al año, y muele seis meses al año y le administra su dueño y consideraron le dejaría de producto en cada un año, cuarenta y cinco reales anualmente. Otro de Felipe de la Serna, así bien vecino de este como también el anterior de una rueda, fundado sobre las aguas de Pedro Guera ( Pedregüela ? ), el que administra su dueño, y consideraron dejarle de útil en seis meses que al año muele, cuarenta y cinco reales. Otro de Francisco Rebolledo, con una rueda, el que muele, con las aguas que los anteriores, tres meses al año y le administra su dueño, y consideraron quedarle de útil, veinte y dos reales. Otro de Juana González, de una rueda, el que muele tres meses al año con las dichas aguas, y dijeron dejarle de útil veinte y dos reales. Otro de Isabel de Ceballos, en el sitio de la Raneda, con una rueda, y muele tres meses al año, y le administra su dueño, y consideran quedarle de útil veinte y dos reales. Otro de José Gutiérrez, con una rueda, el que muele tres meses al año y le deja de útil veinte y dos reales, y le administra su dueño. Otro de Domingo de la Serna, con una rueda y muele tres meses al año y le administra su dueño, y consideraron quedarle de útil veinte y dos reales en cada un año. Tres de Don Juan Francisco del Castillo, Cura en este, los que tienen cada uno una rueda y muelen tres meses al año, y consideran dejarle cada uno de útil veinte y dos reales. Otro de José del Castillo, con una rueda y muelen tres meses al año y consideraron quedarle de utilidad veinte y dos reales. Otro de Don Juan Manuel de los Ríos con una rueda y muele tres meses al año y consideraron quedarle de útil veinte y dos reales. Otro de Doña Manuela de la Cavada, con una rueda y muele tres meses al año y consideraron quedarle de útil veinte y dos reales. Otro de Don Juan de Collantes, de una rueda y muele tres meses al año y le deja de útil veinte y dos reales. Otro de José de la Serna, de una rueda y muele lo que el anterior, y le consideraron la misma utilidad. Otro de Don Juan de Quevedo, de una rueda y muele dos meses al año y le consideraron un útil de doce reales. Y otro de Don Nicolás Fernández de la Cavada y muele tres meses al año y consideraron quedarle un útil veinte y dos reales. Todos los cuales dichos molinos son administrados por sus dueños y estos, vecinos de este Concejo.

"18. Si hay algún esquilmo en el término, a quién pertenece, qué número de ganado viene al esquileo a él, y qué utilidad se regula a su dueño cada año."

18ª. A la décima octava, dijeron no haber nada de lo que contiene la pregunta.

"19. Si hay colmenas en el término, cuántas y a quién pertenecen."

19ª. A la pregunta décima novena, dijeron que este pueblo y sus términos hay cuarenta y nueve Pies de Colmena: dos de Don Francisco Collantes Villamedio, tres de Andrés Guerra, una de Manuela Rodríguez, dos de Fernando Manuel de la Serna, una de Juan Díaz de la Serna, seis de Domingo de la Serna, seis de Antonio Merino, dos de Juan Díaz de Therán, seis de Domingo de la Serna, dos de Juan Antonio Díaz, siete de Don Juan Manuel Álvaro de los Ríos, cinco de Juan Mantecón, y cuatro de Lucía de Pernía. Y las ocho restantes de Don Nicolás Fernández de la Cavada. Siendo sus dueños todos vecinos de este Concejo. Y consideraron dejaría cada un pie de los dichos de producto en cada un año a su dueño dos reales.

"20. De qué especies de ganado hay en el pueblo y término, excluyendo las mulas de coche y caballos de regalo, y si algún vecino tiene cabaña o yeguada que pasta fuera del término, dónde y de qué número de cabezas, explicando el nombre del dueño."

20ª. A la vigésima dijeron que el esquilmo de este pueblo se reduce en varias especies de ganado, como son bueyes de labranza, vacas de vientre, novillos y novillas de dos años, y novillas de tres y cuatro años, ovejas, carneros, cabras y cerdas. Y le parece que compondrá el todo de esto, setecientas y sesenta y siete cabezas en esta forma: doscientos bueyes para la labranza, ciento diez y ocho vacas de vientre, novillos y novillas de dos años, cincuenta y dos, de tres años treinta y seis, de cuatro, once. Cerdas de vientre cincuenta y tres, cabras cincuenta y siete, ovejas doscientas cincuenta y seis y carneros dos. Todo propio de los vecinos de este pueblo. Así bien hay entre los vecinos de él, ciento y dos vacas en aparcería, once novillos y novillas de dos años, cuatro de tres años, cuatro cabras y quince ovejas y seis bueyes de labranza, por lo que consideran a una vaca propia ocho reales, a una novilla o novillo de dos años cinco reales, de tres años seis reales, de cuatro, siete, a una cerda cuatro reales, una oveja, carnero o cabra, un real. Y a lo que está dado en aparcería, consideraron la mitad de esta utilidad al dueño y la restante al criador. Y por lo respectivo a los bueyes de labranza, dados en dicha aparcería, consideraron a cada un buey, doce reales, y de estos la mitad al dueño y la otra al que los tiene.

"21. De qué numero de vecinos se compone la población, y cuántos en las casas de campo o alquerías."

21ª. A la vigésima prima, dijeron que el número de vecinos de que se compone esta población, es de ciento y veinte y ocho vecinos enteros, sesenta y ocho medios vecinos y el todo ciento y sesenta y dos vecinos de los que tienen huebra de bueyes y son sobittos al trabajo, y ninguno vive en casa de alquería o campo, a los que regularon ocuparse en dicha labranza ciento y veinte días y ganar en cada uno de estos, tres reales vellón.

"22. Cuántas casas había en el pueblo, qué número de inhabitables, cuántas arruinadas; y si es de Señorío explicar si tienen cada una alguna carga que pague al dueño por el establecimiento del suelo y cuanto."

22ª. A la vigésima segunda, dijeron que el número de casas que hay en este pueblo, es el de ciento y treinta y seis, de las que sola una, que es propia de Manuel Pérez vecino de este pueblo, paga, por razón de feudo al Monasterio de Santo Domingo de Silos, media fanega de trigo en cada un año y, en cuanto a la renta de las demás casas, dijeron los peritos que en la vista ocular que habían de hacer, anotarían al pie de cada una la renta que, según su pericia, consideraren pueden valer.

"23. Qué Propios tiene el Común, y a qué asciende su producto al año, de que se deberá pedir justificación."

23ª. A la vigésima tercia, dijeron que los propios, que este común disfruta, son setenta y cinco reales que salen de tres que hacen la obligación de proveer el vino que fuere necesario por mayor y menor, lo que es en esta forma : Manuel de Quevedo, vecino de él, por proveer por mayor y menor en el Barrio de Cotillo, da a dicho común treinta reales, y consideraron quedarle de útil sesenta reales. Domingo Rodríguez, por venderlo en el Barrio de Palacio, da otros treinta reales, y dijeron quedarle sesenta reales. Juan de Velasco, vecino de este, como así bien el anterior, por suministrar la del Barrio de Villasuso, da a dicho común quince reales, y consideraron quedarle treinta reales. Y dicho producto de setenta y cinco reales, dijeron que era para ayuda de pagar los débitos reales.

"24. Si el Común disfruta algún arbitrio, sisa u otra cosa, de que se deberá pedir la confesión, quedándose con copia que acompañe a estas Diligencias; qué cantidad produce cada uno al año; a qué fin se concedió; sobre qué especies, para conocer si es temporal o perpetuo y si su producto cubre o excede de su aplicación."

24ª. A la vigésima cuarta, dijeron no haber en este ninguna cosa de lo contenido.

"25. Qué gastos debe satisfacer el Común como salario de Justicia y Regidores, Fiestas de Corpus u otras; empedrado, fuentes, sirvientes, &c., de que se deberá pedir relación auténtica."

25ª. A la vigésima quinta, dijeron que los gastos comunes que el común debe de satisfacer, son de sisas, cientos y millones; dosmil y doscientos reales al Rey Nuestro Señor. Novecientos noventa y nueve reales por razón de alcabálas al Duque del Infantado, de composición de puentes, caminos y fiestas de Corpus dosmil reales y de utensilios veinte y cuatro reales veinte y tres maravedies.

"26. Qué cargos de justicia tiene el Común, como Censos que responda u otros; su importe, por qué motivo, y a quién; de que se deberá pedir puntual noticia."

26ª. A la vigésima sexta, dijeron que este pueblo tiene contra sus propios y vecinos un censo de mil reales, otro de cincuenta ducados, otro de cien ducados de principal impuestos a tres por ciento y todos a favor de Don Juan Manuel Álvaro de los Ríos, vecino de este Concejo, cuya saca, dijeron, había sido para pagar el donativo que Su Majestad fue servido echarles.

"27. Si está cargado de Servicio Ordinario y Extraordinario, u otros, de que igualmente se debe pedir individual razón."

27ª. A la veinte y siete, dijeron que no obstante haber vecinos que son del estado general, por privilegio que tiene dicho lugar, no se paga servicio ordinario ni extraordinario.

"28. Si hay algún empleo, Alcavalas, u otras rentas enajenadas; a quién; si fue por servicio pecuniario u otro motivo; de cuanto fue, y lo que produce cada uno al año; de que se deberán pedir los Títulos y quedarse con copia."

28ª. A la pregunta veinte y ocho, dijeron que solo hay enajenado el derecho el derecho de alcabálas, que pertenecen al Exmº Sr. Duque del Infantado, que monta a novecientos noventa y nueve reales, sin que sepan si fueron compradas o donadas.

"29. Cuántas tabernas, mesones, tiendas, panaderías, carnicerías, puentes, barcas sobre ríos, mercados, ferias, &c. hay en la población y término; a quién pertenecen y que utilidad se regula puede dar al año cada uno."

29º. A la vigésima novena, dijeron que en este solo hay tres tabernas, cuya utilidad resulta de la pregunta veinte y tres.

"30. Si hay hospitales; de qué calidad; qué renta tienen y de qué se mantienen."

30ª. A la trigésima pregunta, dijeron no haber nada de lo que en ella se contiene.

"31. Si hay algún cambista, mercader de por mayor, o quien beneficie su caudal, por mano de corredor u otra persona, con lucro e interés; y que utilidad se considera le puede resultar a cada uno al año."

31º. A la trigésima prima, dijeron no hay cosas de las que previene la pregunta.

"32. Si en el pueblo hay algún tendero de paños, ropas de oro, plata y seda, lienzos, especiería u otras mercadurías, médicos, cirujanos, boticarios, escribanos, arrieros, &c. y qué ganancia se regula puede tener cada uno al año."

32ª. A la trigésima segunda, dijeron que de todo lo que incluye la pregunta, solo hay los sujetos que, con sus respectivas utilidades, son los siguientes: Un cirujano, llamado Francisco Fernández, habitante en este, y consideraron ganar en cada un año mil reales. Un escribano, llamado Felipe de la Serna, vecino de este, y consideraron ganar en cada un año cuatrocientos reales. Un maestro de primeras letras, llamado Juan Antonio Palacios, vecino de este, y consideraron ganar en cada un año trescientos reales. Y un pastor de ganado vacuno llamado Domingo García, vecino de este, y consideraron ganar anualmente doscientos reales.

"33. Qué ocupaciones de artes mecánicos hay en el pueblo, con distinción, como albañiles, canteros, albeytares, herreros, sogueros, zapateros, sastres, perayres, tejedores, sombrereros, manguiteros y guanteros, &c. explicando en cada oficio de los que hubiere el número que haya de maestros, oficiales y aprendices; y qué utilidad le puede resultar, trabajando meramente de su oficio, al día a cada uno."

33ª. A la pregunta trigésima tercia, dijeron haber un herrero, llamado Juan Sainz de Quevedo, vecino de este, al que dijeron ocuparse en este ejercicio ciento y ochenta días y ganar en cada uno, dos reales, y en el año trescientos y sesenta reales.

"34. Si hay entre los artistas alguno, que teniendo caudal, haga prevención de materiales correspondientes a su propio oficio, o a otros, para vender a los demás, o hiciere algún otro comercio, o entrase en arrendamientos; explicar quiénes, y la utilidad que consideren le puede quedar al año a cada uno de los que hubiese."

34ª. Dijeron a la trigésima cuarta no haber en este, cosa de la que contiene la pregunta.

"35. Qué número de jornaleros habrá en el pueblo, y a como se paga el jornal diario a cada uno."

35ª. A la trigésima quinta, dijeron que en este no hay jornalero alguno, pero hijos mayores de los diez y ocho años hay los siguientes: Uno Agustín Guerrero, otro de Agustín Velasco, otro de Antonio Rodríguez, otro de Doña Antonia Sánchez, otro de Ángela González, otro de Catalina Díaz de la Pedrosa, dos de Francisco Revolledo, uno de Francisco Collantes, otro de Francisco García, otro de Juana González, otro de José García Ceballos, otro de José García, otro de Juan García del Rivero, otro de Don Juan de Therán, otro de María Ceballos, otro de María González de Álvaro, otro de María de la Pedrosa, otro de María Díaz de Ruidíaz, otro de María de la Pedrosa, otro de Manuel Díaz de Liaño y otro de Mateo de Cayón Ceballos. Así bien hay criados que pasan de los diez y ocho años, los que se siguen: tres de Don Juan Manuel Álvaro de los Ríos, dos de Don Nicolás Fernández de la Cavada, uno del Padre Fray Manuel Alonso, otro de Don Juan de Quevedo y dijeron que la común soldada que es costumbre dar en este pueblo a un criado de diez y ocho años es doscientos reales en cada un año, por lo que consideran la misma utilidad a un hijo mayor de los diez y ocho años.

"36. Cuántos pobres de solemnidad habrá en la población."

36ª. A la trigésima sexta dijeron no haber nada de lo que contiene la pregunta.

"37. Si hay algunos individuos que tengan embarcaciones que naveguen en la mar o ríos, su porte, o para pescar; cuántas, a quién pertenecen y que utilidad se considera de cada una a su dueño al año."

37ª. A la trigésima séptima, dijeron no comprende en este pueblo nada de lo que previene la pregunta.

"38. Cuántos clérigos hay en el pueblo."

38ª. A la trigésima octava, dijeron haber en la Parroquia de San Andrés dos Curas, llamados Don Juan Francisco del Castillo y Don Juan de Quevedo, y en la Parroquia de Santa Eulalia uno, llamado Fray Manuel Alonso, religioso profeso de Santo Domingo de Silos, siendo de esta Parroquia Patrono dicho Monasterio.

"39. Si hay algunos Conventos, de qué Religiones y sexo y número de cada uno."

"40. Si el Rey tiene en el término o pueblo alguna finca o renta que no corresponda a las generales ni a las provinciales que deben extinguirse; cuáles son, cómo se administran y cuánto producen."

39ª y 40º. A la trigésimo novena y cuadragésima dijeron no haber en este pueblo cosa ninguna de las que previenen las preguntas.

Todo lo cual dijeron ser verdad, bajo del juramento que tienen hecho ante dicho Señor Don Juan de Quevedo, en el que se afirmaron y ratificaron. Y lo firmaron junto con su Merced de que yo el escribano doy fe. Francisco Antonio de Obregón Pacheco. Juan Díaz de la Serna. Don Fernando de Collantes y Villamedio. Don Juan de Quevedo Pedrosa. José García de Ceballos. Don Juan Collantes de los Ríos. Don Francisco Bentura de Collantes Villamedio. Juan Gutiérrez de Liaño. Don José del Castillo. Juan Antonio Guerra. Juan Gutiérrez de Liaño.- Ante mí Manuel Díaz Saravia.

Enmendado. ter. el. o. se. era. donativo. echar. ocho. Díaz.

Es copia de las respuestas originales que quedan en la contaduría de nuestro cargo, de que certificamos.

Burgos Julio diez y siete de mil setecientos cincuenta y cuatro.

Joseph Antº de Huydobro Pedro Álvarez

 

Seculares Libro Mayor de Cabezas Correspondientes a la Operación Deel Conzejo de Aniebas Año de 1753

Libro mayor de todas las cabezas de casa y familias, su estado, número de hijos que han entrado en los diez y ocho años, cuantos de menos edad, hijas y criados correspondientes a el estado seglar del Concejo de Anievas.

 

                                                                                 A

 

Agustín Gutiérrez, casado, del estado general, de edad, de edad de sesenta años. Tiene un hijo mayor de los diez y ocho años para el gobierno de su labranza.

Don Antonio de Quevedo, casado, del estado noble, de edad de veinte y dos años. Ausente en la ciudad de Sevilla, sin familia.

Alejandro González de Velasco, casado, del estado general, de edad de cuarenta y seis años. De oficio labrador, sin familia.

Antonio Collantes de Therán, viudo, del estado noble, de edad de sesenta y cuatro años, tiene dos hijas.

Agustín Gutiérrez de Liaño, casado, del estado general, de edad de veinte y ocho años, de oficio labrador, tiene una hija.

Agustín de Velasco, casado, del estado general, de edad de cincuenta y ocho años, de oficio labrador. Tiene un hijo mayor de los diez y ocho años para el cultivo de sus bienes.

Antonio Merino, casado, del estado general, de edad de setenta y tres años, sin familia.-

Don Andrés González de Quevedo, casado, del estado noble, de edad de cuarenta años, de oficio labrador, sin familia.

Andrés González de Álvaro, casado, del estado noble, de edad de sesenta años. Tiene un hijo menor de los diez y ocho años y dos hijas.

Andrés Guerra, casado, del estado noble, de edad de cincuenta y cinco años, ausente en Andalucía, Tiene un hijo mayor ausente en su compañía, una hija y dos nietas.

Antonio de Collantes, menor, casado, del estado noble, de edad de treinta años, de oficio labrador, tiene un hijo menor de los diez y ocho años y una hija.

Antonio Rodríguez de Collantes, mayor, casado, del estado noble, de edad de sesenta y cuatro años. Tiene un hijo mayor de los diez y ocho años para el gobierno de su labranza.

Doña Antonia Sánchez de la Portilla, viuda, del estado noble, tiene un hijo mayor de los diez y ocho años para el gobierno de su labranza y una hija.

Ana Fernández de la Castañera, viuda, del estado noble, tiene un hijo menor de los diez y ocho años.

Antonia García de Ceballos, viuda, del estado noble, tiene dos hijas.

Doña Ángela González de Pontanilla, viuda, del estado noble, tiene un hijo mayor de los diez y ocho años, estudiante.

Antonia Guerra, viuda, del estado noble, tiene un hijo mayor de los diez y ocho años ausente en la ciudad de Sevilla.

Antonia González del Vallejo, viuda, del estado noble, sin familia.

Ángela González, viuda, del estado noble, tiene en su compañía un yerno mayor de los diez y ocho años para el cultivo de su labranza y a su hija.

Doña Andrea de Quevedo, viuda, del estado noble, tiene un hijo mayor de los diez y ocho años, ausente en el Real servicio del Rey nuestro señor.

Doña Antonia Díaz del Castillo, soltera, del estado noble, sin familia.

Ana del Castillo, viuda, del estado noble, tiene un hijo menor de los diez y ocho años, una hija y una hermana.

Doña Ana de Ceballos, viuda, del estado noble, sin hijos.

 

                                                                                 B

 

Bartolomé Rodríguez Collantes, casado, del estado noble, de edad de setenta u cuatro años, tiene dos hijas.

Blas García, casado, del estado noble, de edad de cincuenta y siete años, de oficio labrador, tiene una hija.

Bartolomé de Ruidíaz, viudo, del estado noble, de edad de sesenta y cuatro años, tiene dos hijas.

 

                                                                                 C

 

Catalina González del Castillo, viuda, del estado general, tiene una hija.

Catalina González de Álvaro, viuda, del estado noble, sin familia.

Catalina Díaz de la Pedrosa, viuda del estado noble, tiene un hijo mayor de los diez y ocho años para el gobierno de su labranza.

Clara González de Velasco, viuda, del estado general, sin familia.

Catalina González, viuda, del estado noble, tiene un hijo mayor de los diez y ocho años con enfermedad habitual y una hija.

 

                                                                                 D

 

Diego Díaz de Villegas, casado, del estado noble, de edad de cincuenta años, de oficio labrador, sin familia.

Domingo Díaz de la Serna, casado, del estado general, de edad de cuarenta y cinco años, de oficio labrador, tiene un hijo menor de los diez y ocho años y una hija.

Domingo García, soltero, del estado general, de edad de sesenta años, tiene una criada.-

Domingo Díaz de Villegas, casado, del estado noble, de edad de veinte y siete años, de oficio labrador, tiene dos hijos menores de los diez y ocho años.

Domingo Rodríguez, viudo, del estado general, de edad de setenta años, de oficio pastor.

 

                                                                                 F

 

Francisco Guerra, casado, del estado noble, de edad de veinte y cinco años, ausente en Andalucía, tiene dos hijas.

Francisco González de Quevedo, casado, del estado noble, de edad de cincuenta y ocho años, de oficio labrador, tiene un hijo menor de los diez y ocho años, dos hijas y a su madre.

Don Francisco de Collantes, casado, del estado noble, de edad de treinta y seis años, de oficio labrador, tiene un hijo menor de los diez y ocho años y una hija.

Francisco Díaz de la Serna, casado, del estado general, de edad de treinta y cuatro años, de oficio labrador, tiene un hijo menor de los diez y ocho años y dos hijas.

Francisco Rebolledo, casado, del estado noble, de edad de cincuenta años, ausente en los Reinos de Indias, tiene dos hijos mayores de los diez y ocho años para el gobierno de su labranza.

Francisco de Collantes Therán, casado, del estado noble, de edad de ochenta años, tiene dos nietas.

Francisco de Collantes Therán, menor, casado, del estado noble, de edad de veinte y cuatro años, de oficio labrador, sin familia.

Don Francisco de Therán, casado, del estado noble, de edad de cuarenta años, de oficio labrador, sin familia.

Francisco de Collantes, casado, del estado noble, de edad de cincuenta años, de oficio labrador, tiene un hijo mayor de los diez y ocho años para el gobierno de su labranza, otros dos menores y una hija.

Francisco García del Rivero, casado, del estado general, de edad de cincuenta y dos años, de oficio labrador, tiene un hijo mayor de los diez y ocho años para el gobierno de su labranza.

Fernando Manuel de la Serna, casado, del estado noble, de edad de veinte y cuatro años, de oficio labrador, tiene dos hijos menores de los diez y ocho años y una hija.

Don Francisco de Collantes Villamedio, casado, del estado noble, de edad de cuarenta y un años, de oficio labrador, tiene dos criadas.

Francisco Díaz de Therán, casado, del estado noble, de edad de treinta años, de oficio labrador, tiene una hija.

Francisco González de Álvaro, casado, del estado noble, de edad de cuarenta y cinco años, de oficio labrador. Tiene dos hijos menores de los diez y ocho años, el uno ausente, y dos hijas.

Francisca García, viuda, del estado noble, sin familia.

Francisco Fernández del Cueto, casado, del estado noble, de edad de veinte y cuatro años, de oficio cirujano, sin familia.

 

                                                                                 H

 

Herederos de Bartolomé de Therán, Antonia, Gertrudis, María y Clara de Therán, solteras y del estado noble.

Herederos de Manuel Díaz de Therán, Manuel, Francisco y Mariana Díaz de Therán, aquellos menores de diez y ocho años, solteros y del estado noble.

Herederos de Domingo del Castillo, Josefa, María y Dominga del Castillo, solteras y del estado noble.

Herederos de Juan Gómez,, María, Antonia y Manuela Gómez, solteras y del estado general.

Herederos de Santiago Rodríguez, Doña María y Doña Teresa Rodríguez, viudas del estado noble.

 

                                                                                 I

 

Doña Isabel Fernández de Cieza, viuda, del estado noble, tiene una hija.

Doña Isabel de Mújica y Villegas, viuda, del estado noble, tiene dos hijas.

Isabel de Ceballos, viuda, del estado noble, sin familia.

Isabel de Bustamante, viuda, del estado noble, sin familia.

Isabel de Quevedo, viuda, del estado noble, tiene un hijo menor de los diez y ocho años y dos hijas.

 

                                                                                 J

 

Don Juan Manuel Álvaro de los Rios, casado, del estado noble, de edad de sesenta y ocho años, tiene un hijo menor de los diez y ocho años, tres hijas, tres criados mayores de los diez y ocho años para el gobierno de sus labranzas, y una criada.

Don Juan Rodríguez, casado, del estado noble, de edad de cuarenta años, de oficio labrador, tiene dos hijos menores de los diez y ocho años.

José de Escobedo, casado, del estado general, de edad de cincuenta y siete años, de oficio labrador, tiene un hijo mayor de los diez y ocho años ausente en la ciudad de Sevilla, y una hija.

Juana González, viuda, del estado general, tiene un hijo mayor de los diez y ocho años para el gobierno de su labranza y una hija.

Juan Díaz de la Serna, casado, del estado noble, de edad de cuarenta años, de oficio labrador, tiene dos hijos menores de los diez y ocho años y dos hijas.

Don Juan Sánchez del Rebollo, casado, del estado noble de edad de cincuenta años, de oficio labrador, sin familia.

Juan de Velasco, casado, del estado general, de edad de veinte y seis años, de oficio labrador, tiene un hijo menor de los diez y ocho años.

Juan Antonio Guerra, casado, del estado noble, de edad de treinta y cuatro años, de oficio labrador, tiene un hijo menor de los diez y ocho años y una hija.

José Gutiérrez, casado, del estado general, edad de treinta y cuatro años, de oficio labrador, tiene dos hijos menores de los diez y ocho años y una hija.

Juan Ruiz de Ceballos, viudo, del estado noble, de edad de sesenta años, sin familia.

Juan de Riaño Bustamante, casado, del estado noble, de edad de cuarenta y tres años, de oficio labrador, tiene tres hijos todos menores de diez y ocho años.

Don Juan de Collantes, casado, del estado noble, de edad de treinta años, de oficio labrador, sin familia.

Juan de Quevedo, casado, del estado noble, de edad de sesenta años, tiene una criada.

Juan Saiz de Quevedo, viudo, del estado general, de edad de sesenta años, de oficio herrero, tiene un hijo mayor de los diez y ocho años ausente en Andalucía.

Don Juan de Quevedo y la Pedrosa, casado, del estado noble, de edad de cuarenta y siete años, de oficio labrador, tiene en su compañía una sobrina.

Juan de Ceballos, casado, del estado general, de edad de cuarenta y dos años, de oficio labrador, tiene un hijo menor de los diez y ocho años y una hija.

Juan de la Serna, casado, del estado general, de edad de treinta y cuatro años, de oficio labrador, tiene dos hijos menores de los diez y ocho años, una hija y a su suegra.

José de la Serna, casado, del estado general, de edad de cincuenta y dos años, de oficio labrador, tiene un hijo mayor de los diez y ocho años ausente.

Juan Gutiérrez de Liaño, casado, del estado general, de edad de setenta años, tiene dos hijos mayores de los diez y ocho años ausentes.

Juan Gutiérrez de Liaño, casado, del estado general, de edad de cuarenta y cuatro años, de oficio labrador, tiene un hijo menor de los diez y ocho años y una hija.

Juan Gutiérrez de Liaño, casado, del estado general, de edad de treinta y cuatro años, de oficio labrador, tiene un hijo menor de los diez y ocho años.

Juan González de Velasco, casado, del estado general, de edad de sesenta y dos años, tiene dos hijos mayores de los diez y ocho años para el gobierno de su labranza y una hija.

Juan Díaz de Villegas, casado, del estado noble, de edad de cincuenta y cuatro años, de

Oficio labrador, tiene un hijo menor de los diez y ocho años.

Juan de Caión, casado, del estado general, de edad de veinte años, de oficio labrador, tiene un hijo menor de los diez y ocho años.

Juan Gutiérrez de Liaño, casado, del estado general, de edad de treinta y ocho años, de oficio labrador, sin familia.

José García, casado, del estado general, de edad de treinta y dos años, de oficio labrador, tiene tres hijos menores de los diez y ocho años y una hija.

José García Ceballos, casado, del estado noble, de edad de cincuenta y seis años, de oficio labrador, tiene un hijo mayor de los diez y ocho años para el gobierno de su labranza.

Juan Gómez casado, del estado general, de edad de treinta y siete años, de oficio labrador, sin familia.

Juan Antonio Palacios, casado, del estado noble, de edad de sesenta y ocho años, sin familia.

José Rodríguez, casado, del estado noble, de edad de treinta y cuatro años, de oficio labrador, tiene un hijo menor de diez y ocho años.

Juan Antonio Palacios, casado, del estado noble, de edad de cuarenta y dos años, de oficio maestro de primeras letras, tiene dos hijos menores de diez y ocho años y dos hijas.

Juan Manuel Ruiz de Bustamante, viudo, del estado noble, de edad de sesenta años, sin familia.

Juan Mantecón, casado, del estado noble, de edad de treinta años, de oficio labrador, tiene un hijo menor de diez y ocho años y a su suegra.

Juan Román de Santibañez, casado, del estado noble de edad de treinta años, de oficio labrador, tiene dos hijos menores de los diez y ocho años.

José Jiménez, casado, del estado noble, de edad de cuarenta y cuatro años, ausente en Andalucía, sin familia.

Juan de Escobedo, casado, del estado general, de edad de treinta años, de oficio labrador, sin familia.

José de Quevedo, casado, del estado noble, de edad de veinte años, de oficio labrador, tiene en su compañía a su suegra.

Juan González de Velasco, casado, del estado general, de edad de sesenta años, tiene un hijo menor de los diez y ocho años.

José del Castillo, casado, del estado general, de edad de cincuenta años, de oficio labrador, tiene un hijo mayor de los diez y ocho años del mismo ejercicio, otro menor y una hija.

Juan Manuel de Collantes, casado, del estado noble, de edad de cuarenta y cuatro años de oficio labrador, sin familia.

Juan Antonio de la Serna de Ceballos, casado, del estado general, de edad de treinta y dos años, de oficio labrador, tiene en su compañía a su madre.

Juan Antonio de la Guerra, mayor, casado, del estado noble, de edad de sesenta y cinco años, sin familia.

Juan García del Rivero, casado, del estado general, de edad de cuarenta años, de oficio labrador, tiene un hijo mayor de los diez y ocho del mismo ejercicio, otro menor y cuatro hijas.

Juan Guerra, casado, del estado noble, de edad de treinta y cuatro años, ausente en la ciudad de Medina Sidonia.

José de Collantes, casado, del estado noble, de edad de cincuenta y cuatro años, de oficio labrador, tiene un hijo menor de los diez y ocho años y dos hijas.

Don José del Castillo, casado, del estado noble, de edad de treinta y cinco años, de oficio labrador, tiene un hijo menor de los diez y ocho años y una hija.

Doña Josefa de Quevedo, viuda, del estado noble, sin familia.

Don Juan de Therán Collantes, casado, del estado noble, de edad de cincuenta años, de oficio labrador, tiene dos hijos mayores de los diez y ocho años del mismo ejercicio y el otro menor.

José del Castillo, casado, del estado general, de edad de veinte años, de oficio labrador, sin familia.

Juan Díaz de Therán, casado, del estado noble, de edad de veinte y dos años, de oficio labrador, tiene una hija.

Juan Díaz de la Serna, casado, del estado general, de edad de cincuenta años, de oficio labrador, tiene dos hijas.

José de Quevedo, casado, del estado noble, de edad de treinta años, de oficio labrador, tiene dos hijas.

Juana de Ruidíaz, soltera, del estado noble, tiene en su compañía una hermana.

Josefa González del Rivero, soltera y del estado noble.

Juan Merino, casado, del estado general, de edad de treinta y tres años, de oficio labrador, tiene un hijo menor de los diez y ocho años y dos hijas.

José González, casado, del estado general, de edad de veinte y seis años, de oficio labrador, tiene un hijo menor de los diez y ocho años.

Juan Mantecón, casado, del estado noble, de edad de cuarenta y nueve años, de oficio labrador, tiene dos hijos menores de los diez y ocho años  y dos hijas.

Juan Fernández, soltero, del estado general, de edad de sesenta años.

Juan Merino, casado, del estado general, de edad de treinta y dos años, de oficio labrador, tiene un hijo menor de los diez y ocho años.

José de la Serna, viudo, del estado general, de edad de sesenta años, tiene un hijo menor de los diez y ocho años.

Jacinta González, viuda, del estado noble, sin familia.

Juan González de la Bárcena, casado, del estado general, de edad de treinta y cuatro años, de oficio labrador, tiene dos hijos menores de los diez y ocho años.

Juan Manuel Díaz de Therán (*), casado, del estado noble, de edad de treinta y siete años, de oficio labrador, tiene tres hijos todos menores de diez y ocho años y a su suegro de ochenta y cuatro años.

 

                                                                                 L

 

Lucía Pernía de Therán, viuda, del estado noble, tiene un hijo menor de los diez y ocho años.

Lorenzo del Castillo, casado, del estado noble, de edad de ochenta años, tiene una criada.

Lorenzo González de Velasco, casado, del estado general de edad de treinta años, de oficio labrador, tiene tres hijos, todos menores de diez y ocho años a su padre de setenta años y una tía tullida.

 

                                                                                 M

 

Mateo de Escobedo, casado, del estado general de edad de cincuenta años, de oficio labrador, sin familia.

Manuel de Quevedo, casado, del estado noble, de edad de treinta y cuatro años, de oficio labrador, tiene dos hijos menores de los diez y ocho años y dos hijas.

Manuel García de Bojar, casado, del estado general, de edad de cincuenta años, de oficio labrador, tiene dos hijos mayores de diez y ocho años y tres hijas.

Don Melchor de Collantes Villamedio, casado, del estado noble, de edad de sesenta y dos años, tiene una criada.

María de Collantes, viuda, del estado noble, tiene un hijo mayor de los diez y ocho años para el gobierno de su labranza.

María de la Pedrosa, viuda, del estado general, tiene un hijo mayor de los diez y ocho años para el gobierno de su labranza, y una hija.

Manuel Rodríguez Collantes, casado, del estado noble, de edad de veinte y seis años, de oficio labrador, sin familia.

Manuel de la Serna, casado, del estado general, de edad de cuarenta y cuatro años, de oficio labrador, sin familia.

Manuel de Villegas, casado, del estado general, edad de cuarenta años, ausente en la ciudad de Sevilla, tiene una hija.

María González, viuda, del estado noble, tiene una criada.

Manuel del Castillo, casado, del estado general, de edad de treinta y cuatro años, de oficio labrador, tiene en su compañía a su madre y una hermana.

Manuela Rodríguez, viuda, tiene dos hijos menores de los diez y ocho años.

María González de Álvaro, viuda, del estado general, tiene un hijo mayor de los diez y ocho años para el gobierno de su labranza.

María de Quevedo, viuda del estado noble, sin familia.

Mateo Antonio de Villegas, casado, del estado noble, de edad de sesenta años, tiene dos hijos menores de los diez y ocho años.

Manuel Pérez del Molino, casado, del estado general, de edad de veinte y siete años, de oficio labrador, tiene un hijo menor de los diez y ocho años y una hija.

Manuel Pérez de la Bárcena, casada, del estado general, de edad de cuarenta años, de oficio labrador, tiene cuatro hijos todos menores de los diez y ocho años.

María Fernández, viuda, del estado general, tiene un hijo mayor de los diez y ocho años ausente en la ciudad de Sevilla, y una hija.

Manuel Díaz de la Serna, casado, del estado general, de edad de treinta y cuatro años, de oficio labrador, tiene tres hijos menores de los diez y ocho años.

Manuel de Oyos, casado, del estado general, de edad de treinta y cuatro años, de oficio labrador, tiene un hijo menor de los diez y ocho años  cuatro hijas.

Doña María del Castillo Ceballos, viuda, del estado general, tiene un hijo menor de los diez y ocho años y una hija.

Doña María de Quevedo, soltera del estado noble.

Don Manuel Rodríguez, viudo, del estado noble, ausente en Andalucía, sin familia.

María de Ceballos, viuda, del estado general, tiene un hijo mayor de los diez y ocho años para el gobierno de su labranza, otros dos menores y una hija.

Miguel de Oyos, casado, del estado general, de edad de veinte y cinco años, de oficio labrador, sin familia.

Manuel de los Rios, casado, del estado noble, de edad de sesenta años, sin familia.

María Díaz de Ruidíaz, viuda, del estado noble, tiene un hijo mayor de los diez y ocho años para el cultivo de sus haciendas.

Margarita González, viuda, del estado general, tiene un hijo menor de los diez y ocho años.

María Saiz de Ceballos, viuda del estado general, sin familia.

María González del Vallejo, viuda, del estado general, tiene un hijo menor de los diez y ocho años.

Manuel de las Cuevas, casado, del estado general, de edad de treinta años, de oficio labrador, sin familia.

María Díaz de la Pedrosa, viuda, del estado general, tiene un hijo menor de los diez y ocho años.

Manuel Merino, casado, del estado general, de edad de treinta años, ausente en Andalucía, tiene una hija.

Doña María del Castillo, viuda, del estado noble, sin familia.

María de Quevedo, viuda, del estado noble, sin familia.

Manuel Fernández del Castillo, casado, del estado noble, de edad de veinte años, sin familia.

Manuel Pérez, casado, del estado noble, de edad de treinta años, tiene un hijo de menor edad, ausente.

Manuel Díaz de Liaño, viudo, del estado noble, tiene un hijo mayor de los diez y ocho años para el cultivo de sus bienes, otro menor y tres hijas, y el referido, de edad de sesenta y cuatro años.

Don Melchor de Collantes Villamedio, casado, del estado noble, de edad de treinta años, de oficio labrador, tiene una criada.

María de Velasco, soltera del estado general, tiene en su compañía dos sobrinas.

Manuel Guerra, casado, del estado noble de edad de treinta y seis años, ausente en Andalucía.

Manuel Díaz de Therán, casado, del estado noble de edad de cuarenta y ocho años, de oficio labrador, sin familia.

María de Villegas, viuda del estado noble, tiene dos hijos menores de los diez y ocho años.

Mateo Caión Ceballos, casado, del estado general, de edad de cincuenta y un años, de oficio labrador, tiene un hijo mayor de los diez y ocho años para el gobierno de su labranza y otro menor.

Mateo del Castillo, casado, del estado noble, de edad de cuarenta y cuatro años, de oficio labrador, sin familia.

María de la Portilla, viuda del estado noble, tiene una hija.

Doña Manuela de los Rios, viuda del estado noble, sin familia.

Doña Manuela Fernández de la Cavada, viuda del estado noble y sin familia.

 

                                                                                 N

 

Don Nicolás Fernández de la Cavada, casado del estado noble de edad de cuarenta y ocho años, sin oficio, Tiene dos criados mayores de los diez y ocho años para el gobierno de su labranza, dos criadas y una hermana.

 

                                                                                 P

 

Pedro Macho de Quevedo, casado, del estado noble, de edad de sesenta y ocho años, tiene tres hijas.

Don Felipe de la Serna Ceballos, casado, del estado noble, de edad de veinte y nueve años, de oficio escribano, tiene dos hijos menores de los diez y ocho años.

Don Felipe de la Serna Ceballos, casado, del estado noble, de edad de sesenta y siete años, tiene en su compañía dos sobrinos menores de los diez y ocho años.

Don Pedro González de Quevedo, casado, del estado noble, de edad de treinta y seis años, sin oficio, tiene un criado mayor de los diez y ocho años para el cultivo de su hacienda y una criada.

Pedro Fernández de Ceballos, casado, del estado general, de edad de treinta y seis años, de oficio labrador, tiene una hija.

Don Pedro de Quevedo, casado, del estado noble, de edad de veinte y cuatro años, sin oficio, tiene un criado mayor de los diez y ocho años para el gobierno de su hacienda.

 

                                                                                   S

 

Sebastián de Therán, casado, del estado noble, de edad de cincuenta años, de oficio labrador, tiene un hijo menor de los diez y ocho años y tres hijas.

Santiago de Quevedo, casado, del estado noble, de edad de treinta y cuatro años, ausente en la ciudad de Sevilla y sin familia.

Santiago Rodríguez, casado, del estado general, de edad de diez y nueve años, de oficio labrador, sin familia.

Santos García, casado, del estado general, de edad de ochenta años, tiene cuatro hijos menores de los diez y ocho años y una hija.

Santiago de Quevedo, casado, del estado noble, de edad de veinte años, de oficio labrador, sin familia.

 

                                                                                    T

 

Teresa de Caión, soltera y del estado general.

Teresa García del Rivero, viuda del estado general, sin familia.

 

                                                                                   V

 

Doña Victoria de Villegas, viuda del estado noble, tiene cuatro hijas.

 

Lo contenido en este libro es conforme a las relaciones dadas por los  vecinos de este Concejo de Anievas, reconocimiento hecho por los peritos e inspección practicada por la oficina de Don Francisco Antonio de Obregón Pacheco, subdelegado por S.M. para las diligencias de única contribución, quien lo firmó en Villasevil de Thoranzo a seis días del mes de Octubre de mil setecientos cincuenta y tres. Y en fe de ello yo el escribano.

                                                                                            Ante mí.

Francisco Antonio de Obregón Pacheco                   Manuel Díaz Saravia

 

 

Libro maior de cabezas Correspondiente a el estado eclesiástico del Valle O lugar de Aniebas

Libro mayor de todas las cabezas de Casa, correspondientes al estado Eclesiástico de el Concejo de Aniebas, su estado y número de criados.

 

                                                                                     J

 

Don Juan Francisco de el Castillo, Cura Beneficiado de Ración Entera, hijodalgo de cincuenta y ocho años. Tiene un criado menor de los diez y ocho años y una criada.

 

Don Juan de Quevedo, Cura Beneficiado de Media Ración, de el estado noble, de edad de cincuenta y tres años. Tiene un sobrino menor de los diez y ocho años estudiante, un criado para el cultivo de sus haciendas, mayor de los diez y ocho años, y dos criadas.

 

                                                                                     M

 

Fray Manuel Alonso, religioso profeso en el Monasterio de nuestro Padre Santo Domingo de Silos. Tiene un criado mayor de los diez y ocho años y una criada.

 

Lo contenido en este libro, es conforme a las relaciones dadas, anotaciones puestas por los prácticos e inspección practicada por la oficina de Don Francisco Antonio Obregón Pacheco, subdelegado, quien lo firmó en Villasevil de Thoranzo a seis días del mes de Octubre de mil setecientos cincuenta y tres años, y en fe de ello yo el escribano.

 

                                                                                               Ante mí

Francisco Antonio de Obregón                                    Manuel Díaz Saravia

 

 

(*) El nombre que aparece de Juan Manuel Díaz de Therán, corresponde a Juan Antonio Díaz de Therán.   


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