La casa de un indiano


                      

                                          FIN DE LA CASA DE UN INDIANO

                                                                   EN

                                              ANTEQUERA DEL VALLE

                                                                ( Nueva España )

                                        

                                                      José Manuel Díaz de Terán Rodríguez

 

25.-Item declaro que tengo por bienes míos las casas de mi morada  con su huerta y cochera y lo demás en ellas labrado y edificado, las  cuales me han tenido de costo más de ochomil pesos y solo están afectas y gravadas a un principal de setecientos pesos pertenecientes al Convento de la Limpia Concepción de esta ciudad, que lindan por la parte de Oriente con  casas de Don Tomás de Mestas Cossío, por la parte del Poniente  con casas que fueron de Don Francisco de Olivera  Ávila, por la  parte del Sur con calle Real que sale de la Iglesia de San Juan de Dios frente a casas que fueron de Doña Mariana la Caraqueña, y por la parte del Norte con calle Real que sale de la esquina del Colegio de la Compañía de Jesús, frente a casas de Don Juan Miluti, Alguacil Mayor de esta ciudad, y por la de Poniente linda así mismo con casas de Don Antonio Lázaro Guerrero y con otras que están contiguas a ellas, así por este viento, como por la parte del Poniente.

Y exceptuando de ellas una casa pequeña que está labrada,  a la linde de dicha cochera, es mi voluntad la hayan y gocen los Religiosos del Convento de Nuestra Señora del Carmen, de esta ciudad, por Capellanía, con la obligación de que hayan de decir cada año en los días que les pareciese, setenta misas rezadas aplicadas por mi alma, las de mis padres, deudos y Ánimas  del Purgatorio y que para este cumplimiento, han de hacer obligación con  Su Providencia y Definitorio, para que en ningún tiempo ni por accidente alguno pueda faltar este sufragio, y caso de  que dichos religiosos no se obliguen de esta perpetuidad, mando y es mi voluntad que dichos mis albaceas exijan y funden sobre dichas mis casas una Capellanía o más si en su valor cupiere, dotando a cada una de dosmil pesos de principal con la obligación de misas que les pareciere aplicadas por mi alma y las demás referidas, cuya erección, fundación, nombramiento de Patrono y Capellanes, cláusulas y demás requisitos que para su perpetuidad convinieren lo dejo a disposición de dichos mis albaceas. Y si al tiempo que llegare el caso de mi fallecimiento y que no acepten dichos religiosos esta obligación, no se hallaren en esta ciudad mis albaceas, o hubieren fallecido, dejo en la conformidad dispuesta la erección de dichas Capellanías al cargo del Ilustrísimo y Reverendísimo Sr. Obispo que es o fuere de esta Diócesis y del Sr. su Provisión y Vicario General, y lo declaro así para que conste.

26.-Item declaro que, habiendo yo venido de España en la flota del cargo del General Don Manuel de Velasco, pasé a esta ciudad de la de Méjico por el año pasado de mil setecientos y dos. Llegado que fui a ella se me entró por las puertas de mi casa una mujer llamada María Blanco, doncella, hija de Gertrudis Blanco y preguntádole que qué quería me respondió que solo venía a que le diese un bocado de pan de limosna y la recogiese en mi casa porque la necesidad no fuese causa de ofender a Dios y de su perdición. Y apiadándome de ella la recogí y la tuve en mi casa a tiempo de seis años en que me asistió en aquellos menesteres y ejercicios caseros competentes a su estado, dándole todo lo necesario y decente de su vestuario y alimentos, hasta que determinó salirse de mi compañía e irse con su madre, como lo ejecutó. Y le satisfice por triplicado lo que podía haber devengado con su asistencia, sin deberle, como no le debo, obligación alguna. Y esta, hallándose en compañía de la dicha su madre, se casó con Francisco Guazo, hombre pobre. Y estando yo cierto de que ambos padecen algunas necesidades, por caridad y limosna ordeno y mando se les dé una casa pequeña que está labrada a la linde de la cochera de las casas de mi morada que cae a la parte del Oriente de ella, y dicha casa linda por este viento con casas de Josefa Chincoa y por el Norte con la "güerta" de dichas mis casas, por  la del Sur, Calle Real de promedio, y frente Casas de Doña Mariana la Caraqueña,  para que la hayan y gocen por suya propia con la bendición de Dios y la mía. Y es declaración que por esta otra casa tienen el desagüe las dichas casas de mi morada, y que esta servidumbre, no  por razón de este legado ni por otra alguna, se les ha de quitar ahora ni en tiempo alguno, sino que los susodichos y quienes sucedieren en su derecho, han de gozar de dicha casa con este gravamen. Y así mismo lo declaro que el otro Francisco Guazo me es deudor por cuenta de libro de cantidad de novecientos pesos, los cuales es mi voluntad el perdonárselos, como se los perdono, y mando no se le cobren. Y por cuanto la experiencia y algunos ejemplares me han traído al conocimiento, de que algunas mujeres solteras después de muertos algunos hombres, también solteros, con algún caudal que han dejado declarado debajo de su testamento con todo orden y buena  disposición a sus albaceas y herederos; estas dichas mujeres con poco temor de Dios Nuestro Señor, les aplican hijos que no declararon dichos difuntos, perturbando el cumplimiento de sus últimas voluntades con falsas pretensiones y dilatorias de pleitos por adjudicarse con pruebas y otros efectos judiciales, derecho que no tienen a dichos bienes. Declaro para el descargo de mi conciencia que para que lo tal no suceda con mis bienes y disposiciones de este mi testamento, no le  tengo a la dicha María Blanco, ni a su madre, obligación alguna ni a otra mujer. Y mando se esté a lo expreso y literal de esta cláusula, declárolo así para que conste.

De este modo se describen las casas de Don Santos Díaz de Terán, natural de Castillo Pedroso y Gobernador,  que fue, de la ciudad de Antequera en el Valle de Oaxaca desde el año 1.703, al 1.705, en el testamento otorgado en 2 de Abril de 1.711, ante Diego Díaz Romero, escribano real, teniente del público de cabildo de ellas.

En la cláusula 26 se trata de salvar un posible problema familiar, que no es momento de  descubrir, ya que para ello es preciso encontrar documentación que no poseo por el momento.

El día 6 de Septiembre de 1.713, en Antequera y ante Don José de Araujo, otorga nuestro Don Santos, poder para testar a favor de su sobrino Don Sancho Ruiz de Villegas Therán, nombrándole heredero universal y "anulando otros testamentos, poderes para testar, cobdicilos y últimas disposiciones que antes de esta haya hecho…."

En esta escritura de poder y referida a la cláusula 26, que en ella se reproduce, hay una nota marginal que dice así: " en 27 de Agosto de 1.716 años, de mandato de Juez y pedimento de la parte del primero albacea, di testimonio de esta cláusula con cabeza y pie de este poder. Y para que conste  puse esta razón que rubriqué ".

Fallecido Don Santos en siete de Septiembre de mil setecientos y trece y resueltos los problemas de la herencia, procede Don Sancho a solicitar que se valore la casa para hacer entrega de ella a los religiosos Carmelitas Descalzos, en cuya Iglesia fue enterrado, para lo cual  realiza la siguiente petición:

" Don Sancho Ruiz de Villegas Therán, vecino desta ciudad, Albacea testamentario, tenedor de bienes y heredero de Don Santos Díaz de Therán, caballero que fue del orden de Alcántara, en la forma que mas aya lugar por derecho, paresco ante Vmd. y digo que por cláusula del testamento que en virtud de su poder otorgué y mediante a la comunicación que para su disposición me hizo, dispuso, y yo en su nombre, el que las casas que fueron de su morada en esta ciudad, quedasen en el todo de su valor y con el cargo de seiscientos pesos de censo que sobre sí tienen, a el convento y religiosos de Nuestra  Señora del Carmen desta ciudad por título de Capellanía de setenta misas rezadas en cada un año, según y en la forma que más individualmente se contiene en dicha cláusula. Y porque para su mejor cumplimiento conviene el que se haga abaluazión Judicial de dichas casas, se ha de servir Vmd. de mandar que el Alcalde y Vedor del Arte y oficio de alarifes, a quienes para ello nombro, procedan a dicha abaluazión con citazión de dichos Religiosos, para que, queriendo nombrar otros por su parte, lo hagan. Por tanto:

A Vmd.  Suplico se sirva de mandar el que, precediendo la aceptación y juramento de dichos maestros, procedan a dicha abaluazión y, echa y açeptada, por diligencia se me debuelba original para el efecto que llebo expresado pido Justicia u juro en forma lo necesario etc.-"

                                     Sancho Ruiz de Villegas Therán.

Auto.  Y vista por su Mcd. La hubo por presentada y dijo que con citazión del R. P. Prior y Religiosos del Convento de Ntrª Srª del Carmen de esta ciudad, el Alcalde y Veedor del gremio de Albañiles, aprecien las casas que se refieren y que, si dichos R.R.P.P quisieren nombrar por su parte apreciadores para el mismo fin, lo hagan, y los que fuesen y los ya nombrados, comparezcan ante su Mcd aceptar y jurar y, hecha, declarar el abalúo que hizieren. Así lo probeió, mandó y firmó.

      Juan de Quintana.       Ante mi José de Araujo.

Aceptación y juramento.-  En la ciudad de Antequera, Valle de Oaxaca en diez y siete días del mes de Henero de mil setecientos y quince años, ante el Sr. Dn. Juan de Quintana, Alcalde ordinario y de la Santa Hermandad de esta Ciudad por su Magestad, comparecieron: Alejo de León, Alcalde, y Bernabé Ramirez, beedor, y Antonio Carrión, Maestros Alarifes apreciadores nombrados por las partes para la tasación de casas que se refieren en estas diligencias. Aceptaron los nombramientos y juraron cada uno ynsolidum Por Dios nuestro Señor y la señal de la Santa Cruz, según derecho, de reconocerlas y apreciarlas a todo su leal saber y entender, sin dolo, fraude ni engaño, so cargo de sus juramentos hechos, en que se ratificaron. Y lo firmó su Mcd y el dicho Carrión y no los otros dos porque dixeron no saber escribir.

 

    Don Juan de Quintana.                   Ante mi. José de Araujo. Essnº Pubcº

Tasación.- En la ciudad de Antequera, Valle de Oaxaca, en diez y ocho días del mes de Henero de mil setecientos y quince años, ante el Sr. Dn Juan de Quintana, Alcalde hordinario y de la Santa Hermandad de esta ciudad por Su Magestad. Comparecieron Juan Alejo y Bernabé Ramírez, Alcalde y veedor del Gremio de la Albañilería, y Antonio Carrión, maestro de dicho arte, y dijeron que en conformidad deel nombramiento, aceptazión y juramento que tienen fecho, an reconoçido la casa que quedó por fin y muerte del Capitán Don Santos Díaz de Therán, de la cual han hecho un mapa que exhiben y su Mcd. manda poner en estas diligencias. Y es a todo su leal saber y entender, concordemente, an apreçiado dichas casas en cincomil y ochocientos pesos, en el estado en que oi se hallan. Y dicha tasazión es fecha sin dolo ni engaño, so cargo de los dichos sus juramentos en que se ratificaron. Y los firmó su Mcd., con el dicho Antonio Carrión, menos los dichos Juan Alejo y Bernavé Ramírez, por no saber escribir. Y mandó su Mcd. Que se buelva a la parte esta petición y diligencias para el efecto que las pide. Así lo proveió tu supra.

 

D. Juan de Quintana                  Ante mi. José de Araujo. Essnº Pbcº.

Mapa .-  Juan Alejo, Alcalde  de la albañilería y Bernabé Ramírez, beedor, en compañía de Antonio Carrión, Maestro en su Gremio. De mandato del Sr Alcalde ordinario, Dn. Juan de Quintana, vimos, reconocimos, medimos la casa que fue de el Sr. Dn Santos de Terán, frontero de casas que fueron de Dn. Juan Minuti. Medidas, su sitio tiene de oriente a poniente, treinta baras y media de frente a la calle. Y de fondo, de sur a norte, nobenta. Con más lo que ocupa una cochera con puerta a la otra calle, la cual casa se compone de Zaguán, escritorio, sala principal, recámara, almacén, dos cuartos, a los lados otro cuarto, cocina, pasadizo. En el segundo patio, cuatro cuartos, dos caballerizas, necesarios, un tanque de ladrillo con una pila de piedras que es circular, seis rejas de fierro, tres dentro y tres fuera. Empedrados calle, patio y zaguán con desagües de cantería. En el patio primero cuatro corredores con pilares de cantería y planchas. Y rateando el valor de sitio y fábrica, según el estado en que se alla y lugar que goza, paredes maestras y divisorias, techos, puertas y ventanas, todo bien acondicionado que promete duración. Decimos a todo nuestro saber y entender, que, en el estado que se alla, bale cincomil y ochocientos pesos. Y juramos por Dios y la señal de la Cruz, aberla tasado sin fraude ni engaño en perjuicio de parte.

Y porque conste y no saber firmar el Alcalde y beedor, lo firmo yo en diezyocho de enero de mil setecientos y quince años.

       Bale =5.800= pº                                                Anttº Carrión

 

                           -------------------------------------Aquí la certificación------------------------------------------

 

En cuya conformidad y mediante la condición prebenida con que les fue conçedida dicha licencia en cuanto a que la admisión de la Capellanía de que dicha cláusula trata, sea y corra no bajando las casas que en ella se refieren del balor de cuatromil pesos en el estado en que al presente se allan, para que por esta razón no se embarazase, frustrase o dilatase el cumplimiento de dicha voluntad.

Por escrito que presentó el dicho Don Sancho, como tal albacea, ante la Justicia Ordinaria de esta dicha ciudad, pidió el que con citación de dichos R.R.P.P, se mandasen azer abaluazión de dichas casas por personas peritas, nombrando las que fueron de su satisfacción. Quienes, en compañía del que el R.P Fray Manuel de la Virgen, Prior actual de dicho Convento, nombró a la citazión que se le hizo. Y, habiendo aceptado y jurado el cargo en forma, procedieron al reconocimiento y abaluazión de dichas casas, apreciándolas en la cantidad de cincomil y ochocientos pesos en el estado en que se allan, declarando ser esta cantidad el justo balor de dichas casas, según su leal saber y entender, como más individualmente consta de las diligencias en esta razón fechas, que pasaron por ante mí, dicho escribano, cuio thenor a la letra es como sigue.

 

                               ------------------------------------Aquí las diligencias---------------------------------------

 

Prosigue. En cuia virtud, y haciéndose mediante dicha abaluazión, berificado exceder el precio de dichas casas a el que prebiene la certificación inserta y quedado por ello corriente y sin embaraço de una ni de otra parte el cumplimiento de la voluntad deel dicho Dn. Santos prebenida en dicha cláusula, poniéndola en ejecución y para que en todo lo tenga por lo presente el dicho Don Sancho Ruiz de Villegas, como tal albacea del susodicho, en aquella ora y forma que más aia lugar por derecho. Otorga que cede y traspasa realmente y con efecto en favor y para el dicho Convento de Nª Srª del Carmen de esta dicha ciudad y sus Religiosos, presentes y futuros, las referidas casas, según y como en la cláusula supra inserta se contienen, y están declaradas y deslindadas y con todo lo que les pertenece de fecho y de derecho, por el precio de los dichos cincomil y ochocientos pesos en que, como dicho es, están apreciadas. Y el más que puedan tener y tengan en cualquiera manera, y de que escalfados seiscientos pesos de principal censo a que, como en dicha cláusula se refiere, están afectas y gravadas en favor del Monasterio de Nª Srª de la Concepción Regina Celi de esta dicha ciudad y de que dichos RR.PP an de hacer y otorgar reconocimiento en forma y obligación a la paga de los réditos a razón de zinco por ciento en cada un año contado desde oi día de la fecha en adelante, que es asta cuando el otorgante tiene satisfechos los corridos a el Administrador de los propios y rentas de dicho Monasterio, que lo es el Licenciado Dn. Juan de Guzmán, Clérigo Presbítero Domiciliario deste Obispado, dándole noticia y consiguiendo su consentimiento para este traspaso, por el cual el otorgante reduzca y reduce los cincomil y doscientos pesos del más valor de dichas casas por principal dote de dicha Capellanía que en dicha cláusula se prebiene, señalando por finca de ellos las mismas casas, unidas e yncorporadas mediante esta cesión y traspaso, con todos los vienes propios y rentas de dicho Convento, havidos y por haver para que assí tome y tenga la seguridad y perpetuidad que fue la voluntad de dicho difunto, expresada en dicha cláusula, y por cuio título aian de ser y sean obligados dicho Convento y sus Religiosos que son y en adelante fueren, a de ser perpetuamente en cada un año, setenta misas rezadas en la iglesia de dicho su Conbento, y en los días y altares que les pareciere, aplicadas todas por el alma de dicho Dn. Santos Díaz de Therán, sus padres, deudos y demás de su obligación y aquellas a quienes en qualquiera manera la tubiere y según fuere del mayor agrado de Dios Nº Sr., y todo según y como en dicha cláusula se expresa y más combenga con la intención y voluntad del susodicho. Por cuia limosna desde luego les aplica y señala el otorgante a dicho Convento y religiosos toda la renta correspondiente a dicho principal, y las más utilidades, rentas y aprobechamientos que produjeren dichas casa en el todo de su balor, escepto en quanto a los reditos correspondientes a los referidos seiscientos pesos de principal censo, pertenecientes a dicho Monasterio, por aver de quedar, como quedan, libres quitos recintos de esta pensión y gravamen, todos los demás bienes de dicho difunto y a el cargo y de quenta en un todo de dicho Convento y religiosos su satisfazión, debajo de cuios cargos y obligaziones, desde luego desiste y  aparta el otorgante a dichos vienes y por si en cuanto le toca como heredero, en ellas se desiste y aparta y a los suios y demas llamados en dicho testamento, del dominio, posesión útil, señorío y demás otras acziones reales y personales que a dichas casas aian tenido y tengan en qualquiera manera, y todo lo cede, renuncia y transfiere en el dicho convento y sus religiosos, presentes y futuros para que dispongan de ellas a su boluntad, como de cosa propia havida con justo título. Y por señal de verdadero derecho, les entrega la escritura de compra por donde las uvo el dicho Dn. Santos, con todas las demás pertenecientes a dichas casas, y a por bien que de este instrumento se les de los testimonios que pidieren, en cuya virtud aprehendan su posesión judizial y extrajudizialmente como a bien tubieren. Y en el interin, se constituie el otorgante, su inquilino thenedor para saldar cada que se la pidan. Y se obliga a la ebizión, seguridad y saneamiento desta cesión y traspaso para en todos los casos y en la forma que, según derecho, mas pueda y deva ser obligado y a ello con todos los vienes del dicho Dn. Santos. Y da poder a las Reales Justicias de qualquier parte que sean, para que a ello le compelan, ejecuten y apremien, como si fuese por sentencia pasada en authoridad de cosa juzgada. Renunció su propio fuero, domicilio, vecindad y la ley si combeneritt con las demás de su favor, asta la general del derecho.

Y entendidos del contesto de esta escriptura y cláusula en ella inscrita, los RR.PP. Prior y religiosos combentuales de dicho convento de Nª Srª del Carmen, contiene a saber: Fray Manuel de la Virgen, Prior actual del, Fray Bartolomé de San Agustín, superior, Fray Miguel de Santa María, Fray Martín de San José, Fray Juan de San Mateo, Fray Juan de Jesús María, Fray Ignacio de la Madre de Dios, Fray Nicolás de los Reyes, Fray José de la Encarnación y Fray Juan de San Esteban, a quienes doi fe conozco, juntos y congregados a son de campana como lo an de uso y costumbre, por si y en nombre de los demás prelados y religiosos que son y en adelante fueren de dicho convento, por quienes prestan voz y cauzión de rato grado en forma y en conformidad de la lizencia supra inserta de su R.P. Prior y definitorio, otrogan que aceptavan y aceptaron dicha escritura según y como en ella se contiene y en la referida cláusula se expresa. Y se dan por entregados de las suprareferidas casas a su satisfazión, sobre que renuncian leies del entrego y su prueba, y, uniendolas como desde luego las unen y agregan a los propios de dicho su convento, con el cargo de los referidos seiscientos pesos a que están afectas, prometen de otra parte el reconocimiento que ba prebenido a favor del citado Monasterio y obligación a la paga de sus réditos de que se acian e ycieron cargo, librando, como libran desta penzión y gravamen a los demás vienes de dicho difunto, por cuia alma y demas de su intenzión y según en dicha cláusula se expresa, se obligan y obligan a los demás religiosos que fueren de dicho su convento a decir perpetuamente en cada un año las setenta misas rezadas que por ella y en esta escriptura están asignadas, quier baian en aumento o bengan en disminución las dichas casas y su balor. Y a todo ello juran cumplimiento en la mas vastante forma que según derecho y estatutos de su religión mas pueda y devan ser obligados. Y an por bien que de esta escriptura se le de al dicho Dn. Sancho testimonio en forma para su resguardo. Y que conste en cuanto a este particular el cumplimiento de la voluntad del dicho Don Santos, su tío, que  por lo que a sus Paternidades toca, obserbarán y cumplirán como en dicha cláusula está prebenido. Y todos los otorgantes lo firmaron con el dicho lizenciado Dn Juan de Guzmán por el Consentimiento que como parte del citado Monasterio dio para este traspaso, siendo testigos Juan Antonio Rodríguez, Juan Antonio de Galarza y Juan Antonio Fernández, vecinos de esta ciudad.

Entrerenglones: que en dicha cláusula se previenen - enmdº-dela- ttº- collegio- novº- mas enmdº- San Mateo- Nicolás de los Reyes- vale- ma testdº- a su satisfacsion- no vale.

 

   Sancho Ruiz de Villegas Therán                      Fr. Manuel de la Virgen

   Fr. Miguel de Sta. María                               Fr. Bernardo de San Agustín

   Fr. Martín de San Joseph                              Fr. Juan de Jesús María

   Fr. Ignacio de la Merced                               Fr. Juan de San Matheo

   Fr. Joseph de la Encarnación                          Fray Juan de San Esteban

                                                                       Fr. Nicolás de los Reyes

                                                 Ante mi. José de Arauxo  essnº Pucº

       derechos por Real Arnz.

 

Don Sancho debió regresar a Castillo Pedroso a finales de 1.717 o principios del siguiente año, otorgando testamento en Antequera, Valle de Oaxaca " a diez y siete días del mes de Jullio de mil setecientos y diez y siete años ", ante el escribano Dn. José de Arauxo.

La única familia que quedó en Oaxaca, era el matrimonio constituido por Francisco Guazo, sobrino de Don Santos y primo de Don Sancho, con María Blanco, más tarde llamada y reconocida por hija natural de Don Santos como María Díaz de Terán. Esta fallece el día 26 del mes de Abril de mil setecientos y treinta y seis, siendo enterrada en el Convento e Iglesia de Santo Domingo.

Con posterioridad falleció Don Francisco Guazo Therán, quedando constancia de ello en la siguiente venta de casa, de la que se deduce que la casa donada a los Carmelitas Descalzos había sido vendida con anterioridad y el compromiso adquirido A PERPETUIDAD  de decir setenta misas rezadas anualmente.......¿Se cumple?

 

VENTA DE CASA.- En la ciudad de Antequera, Valle de Oaxaca, en veinte y nuebe días del mes de Noviembre de mil setecientos y cuarenta y cinco años, ante mi el escribano público y testigos, el M.R.P Prior y Provisor General de esta Provincia de San Hipólito Mártir, Orden de Predicadores, Fray Juan de la Torre, Presbítero, albacea testamentario fidei comisario y tenedor de bienes de Dn. Francisco Guazo, difunto, a quien doi fe conozco. Dijo que por cuanto por fin y muerte del susodicho, quedó una casa de vajos que es y que se ubica en esta dicha ciudad en la calle que de la Plazuela del Señor San Juan de Dios ba para el barrio de la Santísima Trinidad, y linda por la parte del oriente con casa que fue de Dª Josefa de Chincoa, por el norte con la huerta de las casas principales de Don Juan de Lazarte. Y las, así deslindadas, hubo dicho difunto por herencia o donación que le hizo en su testamento Don Santos Díaz de Terán, las cuales se hallan gravadas con quinientos pesos de principal, pertenecientes a la enfermería del Convento Grande de Santo Domingo, y de que se le están debiendo cien pesos de réditos caídos y al presente ha tratado el otorgante de traspasar y vender la dicha casa. Y, para poderlo hacer, de otro principal de su Convento, pagó a dicha enfermería los cien pesos que se le estaban debiendo de caídos, para dejarlos impuestos los que esta casa debía sobre ella misma, y así facilitar su compra, quedando lo demás de su valor, también del censo sobre ella, a favor de los acreedores de dicho difunto. Y poniendo en ejecución la dicha venta, otorga, como más haya lugar en derecho, que vende realmente y con efecto la dicha casa supra referida y deslindada con todo cuanto de echo y de derecho le toca y pertenece, en favor de Don Esteban Ignacio Graçida, vecino de esta ciudad, y sus herederos y subcesores y quien su derecho y causa hubiere, en precio y cuantía de un mil pesos de oro común de principal, que en dicha casa y todo lo que en ella se edificare y labrare, han de quedar, como quedan, impuestos y cargados, los seiscientos de ellos a favor de dicha enfermería de dicho su Convento. Y los otros cuatrocientos a favor del acreedor, acreedores que mejor derecho tenga a los bienes de dicho Don Francisco, de quien dicho Don Esteban ha de hacer y otorga el reconocimiento necesario y obligación de anual paga de sus réditos, corridos y contados desde hoy día de la fecha en adelante. Con lo cual y declarando como declara dicho Muy Reverendo Padre Otorgante que dicha casa no se halla afecta ni gravada a otro algún censo, empeño, obligación e hipoteca especial y general, tácita ni expresa, y reservando el derecho que en cuanto a dicho principal le compete al dicho su Convento y, como tal albacea, a los bienes de dicho Don Francisco Guazo, difunto, se desiste y los desistió y aparta de todos los demás que a ella haya tenido y tenga y todos los cuales renuncia y transfiere en el dicho Don Esteban y en quien su derecho y causa hubiere. Y en señal de verdadera transmisión, se la tiene entregada, y ha por bien que de esta escriptura se le de testimonio en forma, para que le sirva de título de esta venta y en cuya justicia, tome y aprehenda su posesión, judicial o extrajudicialmente, como le pareciere.

Y en el ínterin se constituye M.R.P en inquilino precario para se la dar cuando se la pida. Y, como real vendedor, obliga los bienes y rentas de dicho Convento y dicho difunto, habidos y por haber en debida forma de derecho. Y estando presente el dicho Don Esteban Ignacio Graçida, a quien así mismo doy fe conozco, entendido de esta escritura, la aceptó como se contiene y en conformidad se dio por entregado de la casa que en ella se refiere de su voluntad libre, que renunció las leyes del entrego y su prueba. Y desde luego otorga que reconociendo como reconoce por dueño y señor de los un mil pesos de principal, censo que en ella quedan impuestos y cargados: los seiscientos a la enfermería de dicho Convento, y los otros cuatrocientos a favor del acreedor o acreedores de dicho Don Francisco Guazo, difunto, dará y pagará a cada uno y en mi nombre todo íntegro mientras se decide a quien pertenezcan dichos cuatrocientos pesos y a dicho M.R.P. Provisor. Los cincuenta pesos que corresponden de rédito a dichos principales en cada un año, corridos y contados desde hoy día de la fecha en adelante, mientras no redimiere o quitare dichos principales llana y puntualmente, sin pleito alguno, con más las costas y salarios de la cobranza. Y se obliga así mismo a la guarda y firmeza de las escripturas de imposiciones en cuanto a sus cláusulas y condiciones que hay aquí por expresas. Y a todo ello y a la indemnización, seguro y permanencia de dicho principal, se obliga el otorgante con su persona y bienes havidos y por haver, en bastante forma de derecho. Y ambas partes, cada una por lo que le toca, dan poder a los Señores Jueces y Prelados que según derecho de sus causas debían conocer, de cualquier parte que sean, a cuyo fuero y jurisdicción se remiten, para que al cumplimiento de lo que dicho es, le compelan, ejecuten y apremien, como si fuere por sentencia parada en autoridad de cosa juzgada. Renunció el dicho Don Esteban su propio fuero, domicilio y vecindad con la ley si conveneritt y demás de su favor y defensa, hasta la General en forma. Y así lo otorgaron y firmaron siendo testigos Mateo Henriquez y Tomás Antonio Álvarez, vecinos de esta ciudad.

 

Fr. J.S. de la Torre                                                      Esteban Ignº Graçida

 

   Ante mi

                                      Manl Francº de Rueda

                                       Esnº Pucº y Rl.

Derechos s. Aranzel

 

NOTAS.- Toda la documentación aquí presentada, pertenece al Archivo de Protocolos Notariales de Oaxaca.

Agradezco la colaboración prestada por la Secretaría de Desarrollo Turístico de dicho estado y especialmente a la persona de Don Martín Ruiz Camino.


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